miércoles, 8 de octubre de 2014

No es más que un puto perro de mierda





Escucho las noticias y avisan que hay una enfermera infectada por el virus del ébola, la aíslan y toman medidas… no sé exactamente con qué objetivo ya que de momento no hay cura para ésta enfermedad. Imagino que pretenden aplicar algún tratamiento experimental con la esperanza de encontrar uno definitivo, todos sabemos que probablemente esa chica morirá. Ojalá que no.

Han aislado a su marido quien no se sabe si está infectado pero, ante la duda, es mejor aislarlo y hacerle pruebas. Lógico.

Su marido denuncia: Le han pedido permiso para sacrificar a su perro Excálibur. No se saben si está infectado, pero quieren matarlo “por si acaso”. Se niega pero deciden matarlo igualmente. ¿Lógico? Curioso, ahora hablan de PREVENIR.

Leo que esa mujer fue a urgencias, enferma y le dijeron que era un resfriado, que se fuera de vacaciones. Leo que se presentó a una oposición, que ha estado en contacto con gran cantidad de personas, con su marido, probablemente habrá ido a comer a un restaurante, habrá bebido de vasos y comido con tenedores que puedes haber usado tú después. Leo que su perro ha estado en estrecho contacto con ella y por eso hay que matarlo, ya, se dan mucha prisa. Yo suelo estar en estrecho contacto con mis perros, con los dos. No suelo intercambiar fluidos con ellos intencionadamente, pero si, es posible que me hayan lamido la mano o incluso la cara. Puedo asegurar que mi marido ha lamido más partes de mi cuerpo que mis perros –gracias a dios- espero que si me sucediese a mí él no esté contagiado, espero que las pruebas den negativo y él no tenga la enfermedad, dicen que hay posibilidades. Para mis perros no habrá pruebas, los matan.

Hoy salí a la calle a tirar la basura, hablé con mi vecino y comentamos el tema del ébola, comentamos lo de Excálibur. Mientras hablamos otro vecino interviene en la conversación: “Vaya gilipollez con del perrito ese, es un puto perro de mierda, yo encuentro montones atropellados por mi casa cada dos por tres. La gente los ahorca, los abandona. ¡Los locos esos que se manifiestan no son conscientes del peligro que eso supone!”. Le pregunto: “Perdone caballero, ¿cuál es el peligro exactamente?, ¿sabe usted si el perro está infectado?, ¿qué pruebas le han hecho?, ¿es contagioso para el humano?, ¿ha hecho usted las pruebas o las ha hecho el gobierno?, es que no me queda claro.“ , y el caballero me responde: “Cuando estemos todos muriendo de ébola te acordarás del puto perro”. Respuesta: “Del perro me acordaré siempre, pero cuando me esté muriendo de ébola me acordaré del Gobierno, de la Ministra Ana Mato y de todos los que han metido la pata desplazando enfermos de ébola a España como si fuera el centro mundial totalmente preparado para tratar enfermedades infecciosas pero han puesto celo a los trajes de protección. Me acordaré de usted, que en su infinita ignorancia volverá a votar a los culpables creyendo que son héroes por haber echado la culpa a un pobre perro de lo que ellos han provocado, eso si vuelve a votar”

Entro en Facebook y leo lo que va sucediendo en tiempo real, hay mucha confusión, unos dicen que ya lo han sacrificado y otros que no. No sé qué creer. Leo noticias y comentarios y veo un comentario que me llama la atención: “Pero a ver retrasados!! Que es un perro, que lo maten ya. Que listos todos los que se manifiestan y firman, a ver quién es el listo que se ofrece voluntario para llevarse el perrito a casa, con su familia.”. No puedo hablar con él, la gente empieza una discusión con él entre comentarios explicándole lo inexplicable. Desde aquí me gustaría responder, porque estoy segura de que no le estaré respondiendo sólo a él:

“Querido amigo sentado en tu sillita delante de tu ordenador mientras otros luchan por lo que creen en la puerta de una casa para evitar un asesinato: ¡Qué fácil es habla sin pensar eh! Veo que lo dominas a la perfección. Hay dos cosas que deberías saber: En primer lugar, los hay, hay voluntarios que se han ofrecido a aislar al perro para tenerlo en observación. Hay expertos veterinarios, científicos, seguramente no tan listos como tú, que han argumentado que ese perro EN EL CASO DE QUE ESTÉ CONTAGIADO - cosa que aún no sabemos- es un punto clave para investigar la enfermedad. Ellos mismos se han ofrecido, si, con esos trajes chubasqueros chulísimos que utilizan los médicos especialistas del hospital para mantener al perrito aislado, no sé si cerca de su familia, pero tranquilo, tampoco de la tuya.
Y en segundo lugar querido amigo “no retrasado”, aprende a leer. Lo que se pide  no es que se suelte al animal en el parque y se le deje ir y venir a sus anchas lamiendo a tu familia y defecando sobre ellos, lo que se pide es que se le aísle, que se le hagan pruebas y que se le dé la oportunidad de saber si realmente está enfermo, porque quizá….ahora mismo tenga menos ébola que tú.”

Por último llego al trabajo, tengo la cabeza fatal ya con tanta información y tanta desinformación. Me siento mal por ese perro, no sé si es porque me recuerda al mío, grandullón, con cara de bueno y noble, pero me duele pensar que se lo van a cargar sin más, un puto perro de mierda más…. En el trabajo, todos comentan sobre la noticia del momento, el ébola y sí, se habla de Excálibur. Intento aislarme, pero las palabras se repiten: “La gente está flipando, ¡QUE ES UN PUTO PERRO DE MIERDA!, que se lo carguen YA. ¡Habría que quemarlo vivo! A ver si lo van a llevar al laboratorio y se les va a escapar y la vamos a liar buena. ”

En ésta ocasión no contesto porque estoy en el trabajo, es un compañero – aunque ha perdido todo mi respeto como persona- y no es el momento ni el lugar, pero puedo asegurar que por dentro estoy ardiendo y yo misma le prendía fuego a él. Pero respiro, pienso y sé que esa persona no vale la pena, no vale la pena decirle lo que pienso y generar una discusión en mi puesto de trabajo. Pero sí, tengo una respuesta: “Es un puto perro de mierda, habría que quemarlo vivo. ¿Y tú?, ¿qué eres? Eres mejor que el perro, ¿por qué?, ¿el perro está enfermo? NO LO SABES. Eres mejor que él ¿por qué?, ¿acaso el perro ha pensado en quemarte vivo si contraes el ébola? NO, porque el hombre es el peor animal de todos, el que todo lo corrompe, el que todo lo contagia y el que todo lo tapa desviando la atención, matando a un inocente”

Llevo desde ayer agotada. No, no quiero que el ébola se extienda en España, no quiero que muera gente, no quiero que muera mi familia y no quiero morir yo. Tengo miedo. Pero tampoco creo que la solución sea que éste puto Gobierno de mierda mate a un pobre perro porque eso: NO SOLUCIONA NADA.


martes, 7 de octubre de 2014

La vida cabe en la palma de una mano


Como todas las mañanas se dispuso a regar el jardín de su patio trasero cuando vio moverse algo entre las plantas. Asustada ante la posibilidad de que fueran ratones llamó a una persona fuerte y valerosa que no conocía el miedo. Al momento se presentó su, ejem, hija pequeña que se aventuró en el jardín. En ese instante se oyó un “¡Oooohhh!” exclamado por su hija.

La niña fue hasta su madre con las dos manos extendidas sosteniendo algo. La madre, con estupor, estaba pensando "No me irá a traer una rata". Cuando la niña llegó a su altura vio que sostenía un cachorrito de gato de apenas una semana de vida. Madre e hija se quedaron unos segundos contemplando a esa cosa peludita de movimientos torpes hasta que la hija sacó bruscamente a su madre de su contemplación con un emocionado "¡Hay más!".

Efectivamente, había más. Concretamente cinco más. Los cachorros presentaban claros signos de abandono. Hacía un par de días que habían visto a una gata muerta que sabían que había estado preñada. Sacaron a los cachorros del jardín y los metieron en una caja en el garaje. Cuando hubo llegado toda la familia - en la cual estaba incluido - a la casa se inició un debate para saber qué hacer con los cachorros. No recuerdo bien cuanto tiempo estuvimos deliberando, puede que unos quince o veinte segundos. Los cachorros pasaban a ser parte de la familia.

Por la tarde, el veterinario nos informó que estaban algo desnutridos y había otro problema. Tenían los ojos cerrados y muy hinchados. Dado que habían perdido a su madre hacia días las legañas de sus ojos se habían acumulado y secado. Armados con los consejos del veterinario, varios botes de leche maternizada de gato, biberones y algodones nos pusimos manos a la obra. Lo primero fue preparar la leche y darles el biberón. Tener a uno de esos bichitos en la palma de mi mano y sentir como tragaba cada buche de leche al mismo tiempo que su cuerpo se iba calentando es una de las sensaciones que más me han llenado en mi vida. Una vez alimentados quedaba la labor más difícil. Con un algodón empapado en una infusión de manzanilla bastante diluida fuimos limpiando las legañas. Al principio con muchísimo cuidado hasta que la parte seca que impedía que abrieran sus ojos se fue ablandando. Una vez retirada esa capa, pudieron abrir los ojos. El poder contemplar la mirada curiosa de color azul de cada cachorro ha sido otras de las sensaciones que atesoraré toda mi vida.


Esa noche improvisamos una casita con cajas. En el suelo pusimos una bolsa de agua caliente debajo de una manta y dentro un pequeño reloj de cuerda para que les recordase los latidos del corazón de su madre. Salieron disparados a la caja, se acurrucaron y durmieron. Durmieron para vivir toda una serie de aventuras al día siguiente, pero esa....es otra historia.

Una historia de Gustavo García
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miércoles, 1 de octubre de 2014

KIRA y KOVA: Peluches Sevillanos.

Javi nos ha escrito para contarnos un poco sobre sus niñas. Javi y Rocío son un matrimonio sevillano, joven y amante de los animales. Nuestras protagonistas sevillanas se llaman Kira y Kova. Estas pequeñas  son muy importantes en sus vidas y esto es lo que Javi nos cuenta sobre ellas:

“Kira fue la primera en llegar hace 10 años, es nuestra niña mimada y como lo sabe se aprovecha de la situación, somos culpables porque ¡se lo consentimos todo! ;).  Kira fue un regalo de un amigo que tuvo una camada, cuando llegó tenía sólo 4 meses y desde entonces nos tiene robado el corazón. A pesar de su edad es muy juguetona, le encanta ir al parque y cuando lo hacemos –por suerte tenemos uno justo al lado de casa y podemos ir a menudo- corre como loca de un lado a otro, en ese momento nadie diría que tiene 10 años. Le gusta mucho hacer lo que nosotros llamamos “la croqueta”, que consiste en revolcarse por el césped hasta que no puede más. Creo que cuando vamos al parque ella recuerda las veces que hemos podido llevarla a la playa, -¡cuando va a la playa no te digo na!, ¡directa pa’ la sartén!, jajajja- Es una glotona, le encanta comer.  La verdad es que Kira disfruta mucho de cada momento y todo lo que hace, podríamos decir que a Kira le gusta todo, es pura alegría.



Kova es la blanquita, tiene 11 meses y es un cruce entre Beagle y Podenco. Iba a decir que es un poco trasto pero mentiría, es muy trasto como cualquier cachorro de esa edad. Como buena cachorrita nos ha roto muchas cosas, desde zapatos, ropa y hasta un colchón que rompió con sus propios dientes. Una vez me robó un billete de 20 euros y lo rompió en pedacitos muy pequeños, fue una de sus mayores travesuras y de las que más he aprendido. Nota mental: No dejar dinero cerca de Kova, ¡tampoco en monedas por si acaso! La verdad es que ahora que está a punto de cumplir el año hemos notado que está un poco más tranquila y cada vez se porta mejor, o eso o la queremos tanto que no queremos darnos cuenta de que no es así. En breve será su primer cumpleaños, ya va para mayor jajajaja, Lo bueno es que aprende de su hermana Kira y cada vez se acerca más a la perrita educada que todos queremos. Kova disfruta tanto o más que Kira cuando salimos a la calle, es muy juguetona también, se relaciona con todos los perros, es sociable y quizás su mayor defecto es que es muy glotona. No le damos comida de persona, ellas comen sólo su pienso y tenemos mucho cuidado sobre todo con Kova porque nos han dicho que la raza Beagle tiende a engordar mucho, son muy ansiosos con la comida, así que controlamos bastante las cantidades que come.
Otra anécdota de Kova es que le encanta beber agua directamente del bidé, es muy “señorita” y no quiere beber agua estancada, jejeje. Se llevan muy bien entre ellas, como dos hermanas siempre jugando siempre unidas.  No sé qué más contar sobre ellas, sólo me queda decir que son dos amores y que las queremos con locura, dan alegría a nuestras vidas.

En fin, éstas son mis peluches:
KIRA y KOVA”

Ésta es la historia de Javi, Rocío y sus “pequeñas”, una historia de amor. Les damos las gracias por compartir su historia con nosotros y les deseamos que sigan disfrutando de sus peluditas como lo han hecho hasta ahora. Si tú también quieres compartir tu historia con nosotros estaremos encantados de conocer a tus peluches.


Puedes escribirnos a PluyGara@gmail.com

Hoy fui al cole...

Recuerdo el colegio. Recuerdo las aulas, los colores, las sensaciones, los compañeros y las lecciones. No recuerdo los afluentes del rio tajo, no me refiero a eso aunque aún soy capaz de recitar las preposiciones que aprendí en séptimo de EGB. Estoy hablando de lecciones. Lecciones como compartir, respetar, esforzarse. Cosas a las que se les daba tanta importancia como a la fotosíntesis o a la lista de los Reyes Godos.

Mirando atrás creo que tuve suerte. Mis maestros, mis compañeros, mi familia y mi entorno en general parecían estar unidos para proporcionarme la misma educación, los mismos valores. Parecía que maestros y padres se habían puesto de acuerdo o que "las metas" estaban claras. Me pregunto, si hubiera ido a un colegio diferente, si hubiera tenido otros compañeros, si mi familia me hubiera criado de otra manera. ¿Sería una persona muy diferente?

Hoy fui al cole. En el cole aprendo muchas cosas. Hice gimnasia. Me gusta la gimnasia. Me dejan correr y jugar con la pelota con mis amigos. Eduardo y Pablo se pelearon. La señorita los castigó. Pelearse no está bien.

Hoy fui al cole. Don Carlos nos enseñó las estaciones. Me gusta el verano porque hay vacaciones. Elena me miraba y se reía en el recreo. Elena es tonta.
Hoy fui al cole. Elena me dio un beso en la cara. No me gustó. Me dejó la cara mojada. Mis amigos se rieron. La señorita dijo que era bonito. Las niñas son tontas.

Hoy fui al cole. Me llevó mi hermano. Mi hermano me dijo que Elena no era tonta, quería ser mi novia y que yo era un rompe corazones como él. Eso no lo entendí pero mi hermano es muy listo. Elena es mi novia y no es tonta.

Hoy fui al cole. Me manché la ropa con las acuarelas de plástica. La señorita me dijo que tengo que tener más cuidado. Mi papa se enfadó porque me manché. Tengo que tener más cuidado y no mancharme.

Hoy no fui al cole. Es fiesta en el pueblo. Mi papa me llevó a la plaza. Mi hermano estaba allí con otros chicos. Mi hermano se puso delante de un toro y le clavó una lanza y sus amigos también. Se manchó la camisa con acuarela roja. Mi papá no se enfadó. Mi papa dijo que era muy valiente y estaba orgulloso. Quiero ser como mi hermano.

Redactado por Gustavo García
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lunes, 29 de septiembre de 2014

Rasty, uno más en la familia.

¿Cómo es Rasty? El peque.

Rasty tiene 13 “añacos” y si tenemos en cuenta que Kevin acaba de cumplir 18 y Diana tiene 23 podemos decir que es el cuarto hermano (porque también tienen una hermana mayor, Vanesa a la que él también quiere profundamente), Rasty es como el niño pequeño de la familia. Es un perrito mestizo muy guapo y pesa 15 kilos. Respecto a sus gustos no me han sorprendido mucho: el jamón, salir a pasear y tumbarse a la “bartola”, caricias en la barriga, el típico perro de sillón ;).

Habilidades insólitas

¡Es más listo que el hambre! Los años dan sabiduría, eso lo sabemos todos y por eso sus dueños dicen que Rasty ha desarrollado la gran habilidad de “hacerse el muerto” para conseguir comida extra sí, se tumba en el suelo cuando le disparan y se queda inerte hasta que aparece la presa.

Historias para no dormir

Hablando con Diana, nos dijo que Rasty es también el “típico perrito ligón”, al que le gusta ir a casa de la vecina para ver a su novia. Diana dice que una tarde Rasty se escapó de casa y como de costumbre, todos dieron por hecho que había ido a casa de la vecina. Suele volver solo al cabo de un rato por lo que no se preocuparon demasiado, pero la cosa cambió cuando pasaban las horas y Rasty no volvía. Le llamarón desde la entrada de la casa pero no aparecía y decidieron ir a buscarlo.
Cuando llegaron a casa de la vecina no se podían creer lo que vieron: La casa de la vecina está rodeada por una valla metálica un metro y medio de altura aproximadamente. Pues bien, Rasty estaba atrapado en ella, ¡la mitad de su cuerpo estaba dentro de la casa de la vecina y el culillo asomaba hacia el otro lado por fuera de la casa! Estaba atrapado como a un metro de altura, y claro no podía entrar ni salir. Estaba perfectamente, pero casi no lo sacan porque no podían parar de reír.


Rasty y yo

Yo también conozco a Rasty desde que era pequeño, Diana, Kevin  y Vanesa son mis primos así que yo también he tenido la suerte de compartir muchas cosas con él. Pero cuando Rasty era pequeño nos ocurrió algo a ambos que nos unió para siempre.
Era Navidad, no sé si era el día de Reyes u otro especial. Estábamos todos reunidos en casa de mi abuela <3. Yo tendría unos 18 o 19 años por lo que Diana podría tener unos 8 o 9. Ella se dio cuenta de que Rasty no estaba, había habido mucho movimiento en casa ese día y hacía rato que nadie lo veía. Tras pasar un buen rato buscando opté por buscar fuera de la casa.  La entrada de la casa daba a un camino que tenía dos posibilidades: si subes autopista, si bajas carretera general. Crucé los dedos y bajé esperando que no hubiese subido en ningún caso y Diana bajó detrás de mí.

Yo no había visto a Diana que me seguía buscando a Rasty y cuando llegué a la carretera, allí estaba. En el borde de la carretera, tirado en el suelo como un trapito peludo. Yo me asusté muchísimo y entonces vi a Diana, miré de nuevo a Rasty pensando que estaba muerto y vi que intentaba arrastrarse con las patitas delanteras hacia nosotras. Grité, y le pedí a alguien de la familia – no recuerdo bien a quien- que cogiera a Diana y se la llevara y así hicieron.

Yo también estaba llorando y me moría de miedo, bajé hasta donde él estaba y lo recogí como pude para que otro coche no pudiera atropellarlo de nuevo. Apareció mi tía a mi lado y me ayudó a subirlo a casa, una vez allí todos estaban asustados, cada uno a su manera. Todos intentaban que Diana no se asustara aún más, pero era difícil controlarse. Yo lo tenía en brazos y veía que sangraba así que pedí a alguien que me acompañara a buscar un veterinario de guardia y  nos fuimos.

Tuvimos la suerte de encontrar un veterinario muy rápido, examinaron a Rasty y nos dijeron que se había llevado un buen golpe, el tratamiento era administrar analgésicos para el dolor, pero había que esperar a que evolucionara por si tenía lesiones internas para saber si se salvaría. Nos lo llevamos a casa y a vigilar.

El final de la historia no hace falta contarlo, 13 años tiene ya y 13 años hemos disfrutado de él y muchos más que esperamos disfrutar. Creo que es una prueba de que sí existen las historias con final feliz.



La otra parte

Al volver del veterinario, algunos vecinos nos contaron que vieron a Rasty cruzar la carretera a lo loco, un coche de marca Mercedes lo atropelló. No fue culpa del conductor, el perro saltó a la carretera y no pudo esquivarlo, intentó frenar pero no a tiempo, pero al ver lo que había sucedido miró alrededor, reanudó la marcha y se fue. Ni siquiera miró a Rasty.

Atropellar a un perro no tiene porqué significar  su muerte, pero si lo abandonas en la cuneta y nadie lo encuentra es posible que si muera, lentamente y sufriendo. No siempre se puede evitar atropellar a un perro, yo doy por hecho que el 100% de la gente mentalmente sana jamás atropellaría a un animal intencionadamente por eso, si te sucede, piensa que detrás de ese perro puede haber una niña que lo va a encontrar, una familia que lo pasa fatal en un día especial y tú puedes ayudar. Nadie te va a culpar por algo que no puedes evitar, es más, si me encontrase con esa persona que iba en el mercedes hoy,  le pediría disculpas, porque la negligencia fué nuestra, pero le habría agradecido que no nos dejase en la cuneta a Rasty y a mí. 

jueves, 25 de septiembre de 2014

Esa punzada en el corazón...



Más de una vez, andando por la calle, he escuchado "Qué bonito. ¿Estará abandonado? Déjalo, seguro que es de alguien ¿No ves que está bien cuidado?" No me ha hecho falta girar la cabeza para saber que se referían a un perro que paseaba sólo por la calle y que se acercaba contento a cualquiera que le hiciera caso. Quizás tú también has visto a ese perro y te has dicho lo mismo mientras apretabas el paso, no para alejarte del perro, sino para intentar dejar atrás esa extraña sensación que por unos segundos oprimió tu pecho. Estoy convencido de que todos hemos dejado atrás a algún animal que sabíamos que estaba abandonado en alguna ocasión. 


Desgraciadamente hay demasiados en las calles como para que no te haya pasado. Me gustaría pensar que a todos nos ha costado, que todos hemos sentido esa opresión en el pecho y que todos nos hemos dicho "Esto está mal"."Me lo quedo." Ojala fuese tan sencillo. A lo largo de mi vida he tenido diversos animales: Perros, gatos, tortugas, pájaros, pulgas y soy consciente de la responsabilidad y el trabajo que suponen. Por eso sé que la mayoría no se puede hacer cargo de un animal y aunque pudiese tampoco es la solución. La solución es que no se abandone a ningún animal pero no voy a hablar sobre responsabilidad cívica, moral o endurecimiento de las leyes. Si eres una de esas personas que se ha alejado de un animal abandonado con la conciencia intranquila debes saber que tienes muchas opciones para ayudar al margen de cogerlo y llevártelo a casa o dejarle comida en un cazo.

Los albergues y las asociaciones para animales son instituciones con las que puedes colaborar y créeme, necesitan ayuda. A lo mejor ahora mismo estas pensando "Me quieren sacar las perras". Sí, la opción económica es la más obvia y también es la más sencilla. Ya sea aportando una mensualidad o simplemente realizando donativos puntuales. La mayoría de los albergues no tienen estipulada una cuota mínima y por si te estas planteando que el dinero que puedes aportar no va a suponer una diferencia te diré que tan solo 5€ pueden significar que un perro o un gato reciba una vacuna o no. Pero si no te convence está opción o quieres ayudar de forma más activa, muchos albergues necesitan voluntarios para pasear a los animales, asearlos, etc. También tienes la opción de ofrecer tu casa como hogar de acogida para cuidar de algún animal en periodos cortos de tiempo o puedes apadrinar a un animal. Hasta existe la opción de ser acompañante de un animal que consiste en llevarlo en coche desde el albergue hasta la familia que lo haya adoptado o acompañarlo en traslados por barco o por avión. Incluso puedes acercarte un día por un albergue y llevar un saco de pienso, correas, mantas, toallas, etc. Las formas en las que puedes colaborar son más de las que imaginas. A continuación te dejo algunos enlaces de algunas de estas instituciones y en ellos encontrarás la información que necesitas.






“Para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada” - 

Edmund Burke

Redactado por Gustavo García
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miércoles, 24 de septiembre de 2014

“Pedí quedarme con la más fea”


Gara y Pluto tienen 9 añitos cada uno, ambos están esterilizados. Pluto fue adoptado en un refugio, pero Gara no.

Hace 9 años, yo decidí tener un perro, vivía de alquiler y quería tener un perro mío, que fuera mi responsabilidad. La única condición que había en mi cabeza es que yo no quería comprar un perro, quería adoptar, dejé claro a todo el que me conocía que no quería que me regalaran perros (mi cumpleaños estaba cerca) me apetecía encontrar un perro que también me estuviera buscando a mí.

“Pedí quedarme con la más fea”

Una persona cercana a mi insistió en que tuviera cuidado, porque si no elegía bien podría adoptar a un perro al que no supiese controlar y yo vivía en un piso de alquiler. Me dijo que le gustaban mucho los perros de raza Husky y que había encontrado un anuncio de una chica que los regalaba - ahora que lo pienso creo que lo meditó mucho porque todos sabemos que los Husky son perros pequeños, tranquilos y poco activos por naturaleza ;)- . Desde mi punto de vista, era indiferente que fuera un Husky, un San Bernardo o el conocido como “mil leches”, sólo sabía que no pensaba pagar por un perro así que llame al número y hablé con la chica, quedamos al día siguiente en el aparcamiento de un centro comercial. La chica me contó que tenía dos hembras de Husky, una marrón y otra negra y me preguntó si quería verlas a las dos, yo le dije que no, - si veo dos me llevo dos, ¿quién tiene corazón para elegir entre dos caritas peludas?- le dije que llevara a la que menos le gustara, la que tuviera más problemas para encontrar casa, la más fea.

“Un Husky falsificado”

Llegué al aparcamiento temprano, estaba desesperada. Tras un rato esperando, apareció una chica en un coche blanco se bajó y nos presentamos, se le notaba muy nerviosa y yo lo estaba más aún por lo que muy rápido le dije que me enseñara a la perrita. Abrió la  puerta del coche y allí estaba…



Efectivamente, ¡eso no era un Husky! Se lo dije y empezó a darme una serie de explicaciones sobre una variante de la raza que es muy poco conocida y que no tiene los ojos de diferente color y no sé qué más. Yo no podía parar de reírme, ese “fisco” de perro me miraba y tenía la misma cara que en la foto. Yo, un poco molesta por la situación le dije a la chica que aquel perro no era un Husky, que me gustaba muchísimo y me la quedaba, pero me gustaría saber qué cruce tenía para saber un poco más sobre ella y el carácter que podía desarrollar. Aquella muchacha empezó a llorar y a darme las gracias, me pidió disculpas por intentar mentirme pero confesó que su perra -de raza Husky- se había escapado y había vuelto preñada, había tenido dos cachorras y su padre quería sacrificarlas porque no eran de raza y no se las quería quedar. Cada vez un poco más calmada me contó que ella era incapaz de dejar que les hicieran eso e iba a hacer lo imposible porque alguien las adoptara, y si me quedaba con ella me iba a estar muy agradecida.

Yo volví a mirar aquella carita peluda que me miraba tímida desde el suelo del coche y pensé: Es ella, la necesito y me necesita….y hasta hoy.

“En España se abandonan 300.000 animales al año”, “España está a la cabeza de los países Europeos que más animales domésticos abandona en verano…”, si, a los que estamos todo el día compartiendo fotos de perros y gatos que buscan un hogar en las redes sociales (y cada vez más especies, como hurones, conejos, etc.) no nos sorprenden tanto éstas afirmaciones, porque sabemos que son muchos los que aparecen cada día. Las protectoras se desbordan, personas que no obtienen nada a cambio emplean su tiempo en buscar recursos, pedir dinero, organizar eventos solidarios, todo para intentar salvar a un perro mientras por la puerta entran 5 más.
Lo hacen porque quieren, de eso no me cabe duda. Sacan fuerzas para ir al monte a dar de comer a perros abandonados con el riesgo de que les multen, alimentan colonias de gatos a escondidas, reúnen dinero para hacer campañas de esterilización masiva, todo para que luego tú me digas: “Ya, pero yo no quiero esterilizar a mi perro/a, porque dicen que luego le cambia el carácter … ”, “Mi perro es un macho, ¿a ti te gustaría que te cortaran los huevillos?”, o “Es que me hace ilusión que mi perra tenga cachorros y quedarme con uno”, … te quedas con uno, vamos a exagerar y te quedas con dos… y con el resto, ¿Qué hacemos? Aunque sean de raza, eso no te asegura que no los vayan a maltratar o abandonar, los albergues están llenos de animales de raza abandonados, lo puedes comprobar.

La gente ve a Gara, blanca, graciosa, original y me preguntan ¿Está esterilizada?, ¿No te habría gustado tener cachorros que se parecieran a ella? Bien, Gara fue un cachorro resultado de una perra no esterilizada que se escapó y quedó preñada. Su dueño no quería perros sin raza - gran argumento-, quería sacrificarlas - y no voy a dar detalles de cómo por respeto a la sensibilidad del lector- que tuvo la suerte de encontrarse conmigo.  Gara ha sido una perra muy activa, un “coñazo” de educar, se ha comido mis zapatos, muebles, ha hecho agujeros en las paredes. Aunque la quiero muchísimo no sería sincera si no contara que mientras fue cachorra tuve ganas de lanzarla por la ventana, me volvía loca, no hacía caso y tenía que estar constantemente pendiente de ella, paseos, necesidades, comida, … llegué a pensar que me quedaba grande la situación. Quizás, otra persona en mi lugar la habría abandonado. La chica que me la entregó parecía quererla mucho e intercambiamos teléfonos, pero jamás se preocupó por saber si Gara estaba bien, nunca me llamó ni me escribió, podía haberla abandonado 5 minutos después de que me la entregara, ella habría tenido la conciencia tranquila, ojos que no ven…

¿Por qué esterilizarlos?

  •     Para evitar tumores en los órganos reproductores, si esterilizas a tu mascota a una edad temprana aumentas las posibilidades de evitarlos.
  •     Los perros, sobre todo los machos disminuyen la conducta de marcaje y competición con otros machos.
  •     Puedes evitar enfermedades de transmisión sexual en tu perro o gato (que también existen).
  •     Evitas embarazos psicológicos (que tienen origen hormonal y no psíquico en los perros).
  •     Es un mito que cambie el carácter de tu mascota. Si tu perro es agresivo lo seguirá siendo pero castrarlo evitará que su testosterona agrave la situación y te sea más fácil educarlo. Castrar a tu perro no va a ser que deje de ser agresivo por arte de magia.
  •     Para evitar que se escape y tu perra vuelva preñada o tu perro deje preñadas a varias perras.


“El cuento del ligón”

Conozco a una familia, amantes de los animales y buenas personas, tienen un perro precioso de tamaño pequeño y macho. Sacarlo a pasear con correa es difícil, desde pequeño ha andado suelto y salía poco a la calle porque eran muchos niños en la familia y no había demasiado tiempo para paseos, se acostumbró sobre todo a jugar en la azotea con los niños o dentro de la casa.  Con el tiempo los hijos se hicieron mayores y ya no jugaban tanto con el peludo, así que un día se escapó y todos lo pasaron fatal.

Apareció a los 3 días y tocó en la puerta dando una alegría a toda la familia, y después de ese día cada vez que alguien abre la puerta él sale corriendo y se escapa. Lo bueno es que siempre vuelve, es un perro listo y todos cuentan orgullosos lo feliz que es el perro escapándose en una zona rodeada por carreteras y autopistas volviendo siempre sano y salvo.

Gran historia –de un perro inteligente y sin esterilizar- la del perro ligón que se escapa y que posiblemente deja preñada a la primera perra que encuentra cada día. Probablemente ese pillín haya generado una cantidad de cachorros que no podemos ni imaginar, y dudo mucho que todos hayan tenido la suerte de ser adoptados y dormir cada noche calentitos.


Historias hay muchas, que generan más y más cachorros, no es necesario que tu perro o gato se reproduzca para recordarlo, no es una necesidad sin la cual vayan a vivir frustrados, pero si no eres responsable y sigues generando más y más animales de los que no te vas a hacer cargo, los albergues seguirán desbordados, seguiremos encontrando animales abandonados cruzando la autopista que mueren y provocan accidentes. Si no eres capaz de hacerlo por ellos al menos hazlo por ti, por no ser tú quién tenga un accidente cuando él cruce.